Los límites del perdón (Belén María Lozano Jurado)
RESUMEN DE LOS LÍMITES DE PERDÓN
El protagonista Simon Wiesenthal, judío polaco, de profesión arquitecto, narra lo que le ocurrió en un campo de concentración nazi en Lemberg y nos pregunta qué habríamos hecho en su lugar.
En esa época los judíos cautivos de los nazis, estaban obligados a vivir en guetos o en campos de concentración donde hacían trabajos forzados y eran exterminados poco a poco.
Coincide en el campo con Arthur, amigo desde la infancia, abogado, escritor y bastante irónico y a Josek que lo conoció allí, hombre de negocios, sensible y religioso. Con ellos comparte sus reflexiones y obtiene apoyo moral, buscando alguna esperanza para seguir soportando las injusticias y atrocidades que están sufriendo continuamente.
Cada día ve morir a compañeros que no son ya capaces de trabajar, o por capricho o diversión de oficiales de las SS. Unos van a trabajar al gueto, de donde obtienen algunas noticias que siempre son poco esperanzadoras y otros van a los ferrocarriles del este , donde pasan algunas noches sin volver al campo, custodiados por policías polacos ,sintiéndose algo más libres y sobre todo sin la presión y riesgo de encontrarse con palizas o alguna bala de algún oficial en el campo de concentración.
Cada día ve morir a compañeros que no son ya capaces de trabajar, o por capricho o diversión de oficiales de las SS. Unos van a trabajar al gueto, de donde obtienen algunas noticias que siempre son poco esperanzadoras y otros van a los ferrocarriles del este , donde pasan algunas noches sin volver al campo, custodiados por policías polacos ,sintiéndose algo más libres y sobre todo sin la presión y riesgo de encontrarse con palizas o alguna bala de algún oficial en el campo de concentración.
Conforme pasa el tiempo va perdiendo la esperanza de salir vivo de allí, solo piensa que en cualquier momento podrá encontrarse con una bala, como le ocurre cada día a muchos de sus compañeros, que los fusilan por decenas, si falta alguno al recuento y sobre todo cuando llegan más prisioneros y hay que hacerles sitio en los barracones o tal vez por una enfermedad provocada por la atroz desnutrición y fatiga por los inhumanos trabajos.
Un día lo mandan en un grupo de prisioneros con destino desconocido, por el camino pasa por un cementerio donde le sorprende ver girasoles plantados en las tumbas de los soldados alemanes a los que llega a envidiar ya que piensa que a él le espera el olvido en una gran fosa común. Continuaba su marcha por la calles de su ciudad, escoltado por los soldados rusos, algunos desertores, que colaboraban con los alemanes para sobrevivir, por el camino se encontró con antiguos conocidos que lo miraban unos con lástima y otros con indiferencia, sobre todo los polacos que eran de etnia alemana y recordaba el desprecio que había recibido de ellos incluso antes de la guerra sobre todo con la ocupación rusa. Los rusos despreciaban a los judíos tanto como los alemanes y muchos fueron deportados a Siberia.
El recorrido finaliza en él al Instituto Tecnológico donde él estudió su carrera de arquitectura, mientras se adentraba iba recordando sus vivencias mientras cursaba sus estudios, incluso las vejaciones de una minoría de compañeros polacos antisemitas que obstaculizaban o incluso impedían que los judíos acabaran sus estudios, con la indiferencia de algunos profesores y autoridades. El edificio era ahora un hospital militar alemán y el trabajo que le encomendaron fue de limpiar las hediondas basuras. A él se le acercó una enfermera que lo condujo hasta una habitación que en su día fue el despacho del decano, allí yacía en una cama, moribundo, un joven soldado alemán de las SS llamado Karl, tuvo que escuchar del alemán relatos de su vida y familia también una confesión de las horribles fechorías contra familias judías a las que asesinó vilmente y decía sentirse arrepentido y deseaba contárselo a un judío para desahogarse, esperando su perdón en nombre de las familias asesinadas y poder así morir en paz. Simon, muy afectado y confuso salió de aquella habitación sin haber hablado ni haber otorgado perdón alguno al soldado.
Cuando regresó al campo de concentración, contó lo sucedido y sus dudas sobre su acción, a sus amigos los cuales le dijeron que había hecho bien con no haberlo perdonado. Al día siguiente volvieron a llevarlo al hospital y la enfermera lo obligó a ir a la habitación comunicándole que el soldado ya había muerto y le dio un paquete con una inscripción con sus pertenencias, las cuales se las había donado a él, menos un reloj que se lo donaba a su madre, pero Simon se negó a recibir nada y le dijo a la enfermera que se lo dieran todo a su madre.
El recorrido finaliza en él al Instituto Tecnológico donde él estudió su carrera de arquitectura, mientras se adentraba iba recordando sus vivencias mientras cursaba sus estudios, incluso las vejaciones de una minoría de compañeros polacos antisemitas que obstaculizaban o incluso impedían que los judíos acabaran sus estudios, con la indiferencia de algunos profesores y autoridades. El edificio era ahora un hospital militar alemán y el trabajo que le encomendaron fue de limpiar las hediondas basuras. A él se le acercó una enfermera que lo condujo hasta una habitación que en su día fue el despacho del decano, allí yacía en una cama, moribundo, un joven soldado alemán de las SS llamado Karl, tuvo que escuchar del alemán relatos de su vida y familia también una confesión de las horribles fechorías contra familias judías a las que asesinó vilmente y decía sentirse arrepentido y deseaba contárselo a un judío para desahogarse, esperando su perdón en nombre de las familias asesinadas y poder así morir en paz. Simon, muy afectado y confuso salió de aquella habitación sin haber hablado ni haber otorgado perdón alguno al soldado.
Cuando regresó al campo de concentración, contó lo sucedido y sus dudas sobre su acción, a sus amigos los cuales le dijeron que había hecho bien con no haberlo perdonado. Al día siguiente volvieron a llevarlo al hospital y la enfermera lo obligó a ir a la habitación comunicándole que el soldado ya había muerto y le dio un paquete con una inscripción con sus pertenencias, las cuales se las había donado a él, menos un reloj que se lo donaba a su madre, pero Simon se negó a recibir nada y le dijo a la enfermera que se lo dieran todo a su madre.
Después de aquel acontecimiento, ya no volvió más al hospital, pero tenía un dilema interior pensando si debía de haber perdonado a aquel arrepentido y moribundo soldado alemán.
Murieron sus amigos y fue pasando por diversos campos de concentración, por la presión del ejército ruso y al final cuando esperaba ser exterminado en Auschwitz, acabó la guerra y fue liberado.
No quiso volver a Polonia, la veía como un cementerio, se alistó en una comisión que se dedicaba a investigar crímenes nazis. Se casó y un día de campo con su esposa y unos amigos vio un girasol y le volvieron los pensamientos y dudas sobre el joven soldado Karl y decidió ir a visitar su casa, ya que recordaba la dirección del paquete que le entregó la enfermera. En aquella dirección ya solo vivía su madre, esta le enseñó un retrato de su hijo y el paquete que él tuvo en sus manos y hablando con ella verificó que los relatos del soldado eran ciertos que antes de haberse alistado en el ejército había sido una buena persona que profesaba la fe católica , la madre estaba convencida de que él no había cometido ninguna atrocidad de las que se contaban. Simon vio que era una buena madre y se marchó sin contrariarla.
No quiso volver a Polonia, la veía como un cementerio, se alistó en una comisión que se dedicaba a investigar crímenes nazis. Se casó y un día de campo con su esposa y unos amigos vio un girasol y le volvieron los pensamientos y dudas sobre el joven soldado Karl y decidió ir a visitar su casa, ya que recordaba la dirección del paquete que le entregó la enfermera. En aquella dirección ya solo vivía su madre, esta le enseñó un retrato de su hijo y el paquete que él tuvo en sus manos y hablando con ella verificó que los relatos del soldado eran ciertos que antes de haberse alistado en el ejército había sido una buena persona que profesaba la fe católica , la madre estaba convencida de que él no había cometido ninguna atrocidad de las que se contaban. Simon vio que era una buena madre y se marchó sin contrariarla.
Al final hace una pregunta al lector de su libro sobre si fue correcto o incorrecto el silencio junto al lecho de muerte del soldado alemán, si debía o no de haberlo perdonado y le pide que se ponga en su lugar y haga una reflexión sobre el perdón.
OPINIÓN DE PRIMO LEVI
Opina que en las condiciones en las que se encontraba Simon, de crímenes, terror, opresión, temiendo por su propia vida en todo momento, era muy difícil o imposible tener la suficiente clarividencia, incluso sobre algunos conceptos morales como el perdón.
Piensa que hizo lo correcto con su actitud de guardar silencio y no perdonar al soldado, en nombre de las familias que asesinó vilmente, de haberlo hecho le hubiera provocado, en su interior, una terrible violencia moral que le hubiera causado mucho más dolor, que las propias dudas que le acudieron después de su negación.
Si lo hubiera perdonado hubiera sido bueno para el soldado, ya que hubiera encontrado un alivio en su conciencia y le permitiría una muerte sin remordimientos, pero para Simon seguramente tendría un sentimiento de tormentoso remordimiento peor que las dudas.
Además, se pregunta cómo habría sido la vida del soldado si no lo hubieran herido, no sabríamos, si habría seguido cometiendo crímenes y si al final de la guerra, se habría arrepentido o no. Es más, opina que es un acto infantil y egoísta por parte del soldado que quiere descargar en los demás su propia angustia.
Además, se pregunta cómo habría sido la vida del soldado si no lo hubieran herido, no sabríamos, si habría seguido cometiendo crímenes y si al final de la guerra, se habría arrepentido o no. Es más, opina que es un acto infantil y egoísta por parte del soldado que quiere descargar en los demás su propia angustia.
MI OPINIÓN SOBRE EL AUTOR PRIMO LEVI
Estoy de acuerdo en que era muy difícil tomar una decisión de perdonar o no en la situación en la que se encontraba Simon, carente de libertad, obligado a escuchar y a representar a las familias asesinadas vilmente por el nazi.
También, comparto que el hecho de perdonar en nombre de otros no le hubiera quitado sus dudas.
Sin embargo, no estoy de acuerdo en el hecho de asegurar lo que hubiera sentido Simon en caso de haber accedido al perdón, ni en que afirme que no había verdadero arrepentimiento del soldado que solo pretendía descargar su conciencia en los últimos momentos de su vida.
También, comparto que el hecho de perdonar en nombre de otros no le hubiera quitado sus dudas.
Sin embargo, no estoy de acuerdo en el hecho de asegurar lo que hubiera sentido Simon en caso de haber accedido al perdón, ni en que afirme que no había verdadero arrepentimiento del soldado que solo pretendía descargar su conciencia en los últimos momentos de su vida.
MI OPINIÓN SOBRE EL LIBRO Y EL DILEMA MORAL
Es una obra recomendable que se lea, ya que, al ser una narración de hechos reales y personales, sirve para crear opinión y conciencia en la humanidad, de aquellos aterradores sucesos. A mí me ha servido para interiorizar los sentimientos de las personas, que sufrieron el Holocausto en pleno Siglo XX, en el corazón en una sociedad ya moderna, en el corazón de Europa, aunque sé que hay un abismo, entre mis sentimientos y los de aquella pobre gente, que temían y a la vez deseaban la muerte, como un alivio, del continuo sufrimiento.
Por ello, lo que a mí me pide Simon, es imposible, como imposible es, el ponerme en su situación por mucho empeño que yo ponga, no es lo mismo imaginar un sufrimiento, que sufrirlo de verdad. No sé, si incluso estando en su propia situación habría perdonado o no.
Por ello, lo que a mí me pide Simon, es imposible, como imposible es, el ponerme en su situación por mucho empeño que yo ponga, no es lo mismo imaginar un sufrimiento, que sufrirlo de verdad. No sé, si incluso estando en su propia situación habría perdonado o no.
Lo que sí creo que yo hubiera hecho, es hablar con Karl, el soldado, y decirle que quien podía haberle otorgado el perdón, sería algún miembro vivo de aquella familia a la que asesinó, y preguntar el por qué no hizo lo posible por evitar esa acción tan despiadada de la que él sabía en conciencia que estaba mal. Entre otras cosas, podía haber disparado hacia otro lado.
También hubiera recomendado la confesión de su arrepentimiento con un sacerdote, ya que en su infancia había profesado la fe católica y de esa manera podría encontrar el perdón Divino, que sería más eficaz que el mío propio, calmaría un poco su conciencia, y tal vez tuviera una muerte con menos remordimientos.
También hubiera recomendado la confesión de su arrepentimiento con un sacerdote, ya que en su infancia había profesado la fe católica y de esa manera podría encontrar el perdón Divino, que sería más eficaz que el mío propio, calmaría un poco su conciencia, y tal vez tuviera una muerte con menos remordimientos.
BELÉN MARÍA LOZANO JURADO
Para empezar, mi compañera Belén tiene un buen punto en cuanto a pedir perdón al único que le podía otorgar la liberación de su conciencia en ese momento: Dios. Él había profesado la religión intensamente desde muy joven y podría encontrar consuelo. Sin embargo, como él mismo lo había dicho, lo dejó. Así que, ¿es capaz de eliminar los remordimientos el sacerdote al que se confiese si ni siquiera él mismo cree en el misericordioso?
ResponderEliminarSin embargo, algo que no había pensado es que Karl tenía la opción de disparar hacia otro lado, de dejar las SS. Por tanto, si no hubiese estado en aquel estado, en su lecho de muerte, ¿seguiría pensando igual? Es interesante que una vez que va a dejar este mundo ruega por el perdón, sin haber dejado el cuerpo desde aquel primer pecado.
Por otro lado, coincido con Belén en que es imposible responder a la pregunta de Simon. Es difícil responder incluso estando en su situación, mucho más si lo que me pide es imaginar.
Yo pienso lo mismo Belén, Simon no puede hablar con él en nombre de todos, así como perdonarle en nombre de las familias por este soldado que mató a madres, padres, hijos..
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