Los Límites del Perdón. El Girasol.
(Elías González Saavedra 1ª Bach A)
(Elías González Saavedra 1ª Bach A)
Resumen.
Los límites del perdón es una novela basada en hechos reales. Nos remontamos a la Alemania nazi, más concretamente al campo de concentración de Lemberg. Es ahí donde nuestro protagonista Simón Wiesenthal un arquitecto judío, acompañado por sus dos amigos, Arthur y Josek sufren las penurias de estar en un campo de concentración.
En los campos de concentración veían como muchos de sus compañeros morían de hambre o agotamiento. Ellos normalmente trabajaban en los ferrocarriles, pero esta vez los llevaron a recoger la basura a un hospital militar. De camino vieron un cementerio en el que sobre cada tumba había un girasol. Cuando llega al hospital se da cuenta que es el mismo edificio donde él estudió arquitectura y después de un rato trabajando se presentó una enfermera y le pidió que lo acompañara. La enfermera lo dejo en una sala oscura donde solo se veía a un soldado vendado por completo. Él era Karl un soldado de 21 años, que empezó a contarle la cantidad de crímenes que había cometido durante su vida. Con el fin de obtener el perdón de la boca de un judío y así liberarse de todo aquello que lo atormentaba.
El soldado le pregunta a Simon si podría perdonarle todo lo que ha hecho, un instante después, se marcha sin articular palabra alguna.
Al día siguiente, regresó al hospital para visitar de nuevo al soldado. Pero ya era demasiado tarde, la enfermera le dijo que ya había fallecido.
Cuatro años después y ya concluida la guerra, recuerda la dirección de la madre del soldado y va a visitarla. Al conocerla ve que está viuda y que estaba muy orgullosa de su hijo y marido, con esto Simón decide callarse las barbaries cometidas por el soldado y no contarle nada a su madre. Al final del relato, Simón se queda con la duda de si ha hecho lo correcto en no perdonar al soldado.
Opinión personal:
El libro me ha resultado muy interesante, ya que propone una cuestión moral muy compleja. Te hace reflexionar mucho sobre lo que tuvieron que pasar los judíos en esa época. Que por desgracia eran asesinados sin ningún motivo por los nazis, que los explotaban trabajando hasta morir. Además el libro refleja mucho la época de la Segunda Guerra Mundial y deja un dilema enorme sobre el perdón. Este último, es a mi parecer, lo más importante del libro y por el que te recomendaría encarecidamente su lectura.
Opinión del autor: Eva Fleischner.
Para Eva Fleischner, Simón no deja sin responder la pregunta que le hace el soldado. Sino que le responde permitiéndole que le coja la mano y estando sentado junto a él escuchando las barbaries cometidas. Por motivos de esto último y el miedo lo impulsa a quererse ir. Ella ejemplifica su opinión justificándose con oraciones de la Biblia, de la que llega al siguiente conclusión: ¿Podía Simón satisfacer la demanda de Karl? Ella afirma que no, aferrándose a la idea de que él no tendría el derecho a perdonar, solo las víctimas que ya están muertas podrían hacerlo.
Según ella lo correcto sería que Simon le hubiera respondido: <<Me resulta imposible perdonarte, ya que no puedo, ni me atrevo, a hablar en nombre de los judíos asesinados. Pero Dios, que es también mío, es infinitamente misericordioso y solo nos pide que nos arrepintamos de nuestros pecados. Su tu sentimiento es sincero, como creo que es, y puesto que no puedes reparar tu daño, te aconsejo que te encomiendes a la misericordia de Dios.>>
Opinión personal sobre el autor:
A mi parecer me resulta una opinión muy acertada, con el pequeño matiz de que yo no soy creyente y por lo tanto, no veo necesario apoyarse tanto en las oraciones bíblicas que comenta. Yo al igual que ella no creo que tenga derecho a perdonar a Karl, más que nada por que no puede perdonar a alguien por actos que ha hecho a terceros. Además pienso que Karl pide perdón por verse en su lecho de muerte buscando así, quedar absuelto de su culpa y quedar en paz. Sino no creo que tuviera ese sentimiento de culpa.
Y al igual que hizo el protagonista, tampoco hubiera destrozado el buen recuerdo que mantenía la madre del soldado. Ya que ella no tiene culpa de lo que haya hecho su hijo y por lo tanto, lo mejor sería no dañar una de las pocas cosas que le quedaban en la vida, como es el recuerdo de su hijo.
Estoy totalmente de acuerdo con Elías en que es imposible que un solo hombre dé el perdón en nombre de toda la comunidad judía por todos los crímenes que se habían cometido sobre ellos y más aún cuando todavía estaban sufriendo el holocausto. Está claro, por otro lado, que el soldado católico quería un pasaporte hacia el cielo con el perdón de Simón, algo que sigo sin tener claro si debía o no perdonarlo pero solo en su nombre.
ResponderEliminarYo opino igual que Elías que Simon no era víctima de los actos de Karl por lo tanto no podría saber con exactitud los sentimientos de ellos al morir de formas tan brutales. Por ello Simon hizo bien al huir para que Karl entendiera de que él no era el que debía perdonar. Es verdad que tampoco hace falta apoyarse tanto a Dios para encontrar la respuesta ya que en este período Dios no podía hacer nada por lo tanto solo podía perdonar.
ResponderEliminarYo estoy en desacuerdo con Elías, pienso que la mejor opción era perdonarle. Realmente el soldado se arrepentía de lo que había hecho, esto es notable por su sinceradas al contar sus pecados y como con las pocas fuerzas que tenía intentaba conectar con el judío.
ResponderEliminarPienso que aunque Simón no conociera lo que habían sufrido concretamente esas personas, él también era un judío. Al igual que todos sus compañeros y familiares estaba encerrado en un campo y conocía perfectamente el dolor y la desesperanza que se tenía ese lugar. Como bien dice Simón; el había perdido a muchos familiares, por lo tanto sabía que era el dolor. Por eso aunque no conociera lo sufrido por esas personas si sabe lo que todos sufren.